Inicio Artículos de fondo La tecnología del cambio a la sencillez

La tecnología del cambio a la sencillez

659
0

La tecnología del cambio es actual. Ya no se puede hablar de algún tipo de producto o servicio que no vaya emparejado a un teléfono móvil o, como mucho, a un ordenador o a una Tablet.

La tecnología del cambio a la sencillez

Cada vez vemos más, en los entornos tecnológicos, que dejan de utilizarle las pantallas incorporadas para utilizar las pantallas de los dispositivos móviles que acarreamos en nuestro día a día, por cierto, cada vez de mayor tamaño, aunque todavía nos entren en los bolsillos.

Por otro lado, la forma de reportar los resultados, también se hace ya a través de estos dispositivos, bien por Wi-Fi o bien por Bluetooth, pero siempre utilizando la tecnología que incorporan para transmitir los resultados.

Todos, o casi todos, hemos visto, por ejemplo, cuando tenemos una avería en el sistema de telecomunicaciones, cómo el técnico envía nuestro consentimiento firmado al terminar para cerrar la incidencia y, dada la inmensa rotación de clientes que manejan, no podría darse otro tipo de solución que fuera tan efectiva para las dos partes.

Otro ejemplo real, pero un poco más sofisticado, son las últimas apariciones en instrumentación electrónica, en donde multímetros, osciloscopios o sencillos medidores, ya se incorporan inalámbricamente con nuestros dispositivos para ver y realizar las medidas quedando, el propio equipo, convertido en una caja tonta, en la que no hay nada más que el botón de encendido o, como mucho, la conexión a las sondas de medida.

El futuro para la tecnología del cambio

La ampliación de potencia que estamos viendo en estos dispositivos, que acortan su vida media a tan solo un par de años, direcciona esta tendencia de forma clara y directa.

Si antes el procesador de un teléfono móvil valía para poco más que las llamadas telefónicas y para el arranque de algunas apps sencillas, ahora vemos que el almacenamiento llega a los 128 GB fácilmente, la potencia del procesador se asemeja a la de un ordenador y las pantallas ya alcanzan las 7”, por lo que la dependencia de estos parámetros permite abaratar costes a los fabricantes de dispositivos tecnológicos y, así, mejorar las prestaciones de cara al usuario, ya que estos elementos no se incorporan sino que se dejan al dispositivo móvil del técnico y a su nivel de potencia.